La artrosis canina es un proceso patológico, degenerativo e irreversible, que cursa con dolor en las articulaciones y en el hueso subcondral (osteoartritis) y que requiere un tratamiento sostenido a lo largo del tiempo, no solo para controlar adecuadamente los signos clínicos asociados (cojera, dificultades para subir escaleras o al coche o sofá, falta de apetito, cambios de comportamiento) sino también para evitar las recaídas que tan habitualmente se producen en estos procesos y que, cada vez que dejamos que sucedan, significan un empeoramiento irreversible de la enfermedad y un aumento de la dificultad a la hora de controlar médicamente este tipo de pacientes. Hoy día existen AINE que, debido a sus propiedades farmacocinéticas únicas, facilitan el correcto tratamiento de estos animales (a largo plazo y con un buen cumplimiento). La posibilidad de uso de estos fármacos  en un perro afectado por osteoartritis beneficia tanto al propietario (por su comodidad de uso) como a la mascota en sí (porque le proporciona un adecuado control de la enfermedad).

La artrosis es una enfermedad que afecta a un numero importante de perros en nuestro país y que sin embargo no siempre es fácil de reconocer por el propietario.
El dolor que conlleva para el animal, merma enormemente su calidad de vida. Sin embargo el tratamiento farmacológico adecuado, dieta y el  ejercicio controlado pueden devolver al perro con artrosis la calidad de vida perdida.
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Importancia del tratamiento de la artrosis canina con AINES de acción prolongada

El tratamiento del dolor asociado a la artrosis canina es fundamental en la evolución de la enfermedad y para mantener una buena calidad de vida en el perro con artrosis. No debemos resignarnos a que nuestra mascota por el hecho de tener una edad avanzada deba convivir con
el dolor. En este video se explica por qué es importante el tratamiento con antiinflamatorios en perros con artrosis y máxime con los de acción prolongada.

 

El ejercicio y la dieta como aliados frente a la enfermedad

Interesante artículo de divulgación centrado en la importancia de cuidar la alimentación de un perro con artrosis para evitar el sobrepeso. El ejercicio, controlado, siempre es fundamental igualmente para mantener la movilidad de las articulaciones.

Explica que es fundamental garantizar una alimentación adecuada a nuestro perro, para evitar carencias nutricionales y sobrepeso, que supone una mayor sobrecarga de las articulaciones y acelera la degeneración progresiva de las mismas y la aparición del dolor que conlleva la artrosis. La pérdida de peso permite una gran mejoría de los síntomas asociados a la artrosis canina.

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¿Quieres saber si tu perro podría padecer artrosis?


 

 


El sobrepeso y la edad avanzada aumentan las posibilidades de que aparezca la enfermedad, aun así la artrosis canina puede aparecer a cualquier edad independientemente del tamaño del animal. El dolor, la  cojera e incluso la irritabilidad pueden ser algunos de los síntomas de la artrosis canina, pero existen otros.
Animate y contesta nuestro breve cuestionario y sabrás la posibilidad de tu perro de padecer la .enfermedad.

Aun así no olvides que tu veterinario tiene la última palabra,


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La artrosis canina

La artrosis canina es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que cursa con dolor y por tanto cojera o intolerancia mayor o menor  al ejercicio. Afecta a perros de todas las razas y suele aparecer en edades avanzadas. Aun así se da también en perros jóvenes con algún traumatismo previo o enfermedad hereditaria (displasia).

El dolor es el principal síntoma y al ser continuado se activan una serie de mecanismos en el sistema nervioso central que hacen que ante estímulos de igual intensidad  el perro sienta cada vez más dolor a la vez que acelera la progresión de su enfermedad.

Por eso, y aunque no tiene cura, es importante el tratamiento para evitar el dolor y mantener las articulaciones lo más móviles posible durante el mayor tiempo. El perro con artrosis no tiene por qué sufrir dolor y ver disminuida su movilidad a consecuencia del mismo.

Las claves están en el control del  dolor y la inflamación con antinflamatorios no esteroideos (AINE), además de realizar ejercicio controlado para mantener la movilidad y de hacer dieta en caso de que el animal tenga sobrepeso.

Actualmente existen AINE de larga duración  que permiten una sola dosificación al mes, lo que hace posible el control continuado y en periodos prolongados del dolor, con la consiguiente mejoría de calidad de vida del perro y mejoria en la evolución del proceso.